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Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia

Aprovechando este día 11 de febrero, Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia, desde Kampal queremos hacer una aproximación a la realidad en el ámbito de la I+D+i, compartiendo nuestro conocimiento en ese sector obtenido a lo largo de años de trabajo con diversas Instituciones relacionadas con el sector.

En las instituciones de I+D+i, en cuanto al número de hombres y mujeres, prácticamente se alcanza la igualdad en las áreas Humanísticas, Sociales y Biomédicas, pero no en Ciencias y en Ingeniería y Arquitectura, donde el número de hombres es significativamente mayor que el de mujeres. Esta es una realidad que se puede constatar con relativa sencillez en las diversas instituciones académicas y de investigación, sin embargo los indicadores basados meramente en el número de personas de cada género esconde una realidad con problemas más profundos y difíciles de resolver, que pueden identificarse con un análisis de los niveles de producción y calidad científica, pues es precisamente en estos aspectos donde todavía se mantiene una mayor diferencia, superior en general a la diferencia motivada por la simple asimetría numérica.

Hay un concepto clave en el ámbito de la investigación, y es el que hace referencia a la calidad. No es lo mismo, producir mucho, que producir con calidad, no es lo mismo, tener liderazgo que no tenerlo, y no es lo mismo, atraer fondos a tu Institución, que no atraerlos. Y aquí es donde realmente está la brecha, ya que en rankings de calidad las mujeres obtienen peores posiciones que sus compañeros, el análisis de las comunidades colaborativas, y el liderazgo arroja un escenario claramente desigual. Nuestra experiencia y nuestro conocimiento nos permite afirmar que:

  • Se tiende a la igualdad en cuanto a número de investigadores, sin embargo, en proyectos y en transferencia a empresas la igualdad queda lejana.
  • Los indicadores de tipo ‘cantidad de personas’ no son suficientes para conocer las desigualdades de género. Sí que resultan indicadores adecuados, el número de investigadores principales de proyectos, los ránkings de artículos de excelencia, los fondos de proyectos captados, la centralidad y el liderazgo de comunidades.
  • Las áreas denominadas STEM es donde aparecen las mayores desigualdades, ya que incluso en el indicador de número de personas, la diferencia es notable.

Sin embargo, hay luces que permiten soñar con una igualdad real, en producción de publicaciones de excelencia, las mujeres aumentan su presencia de forma significativa, lo que demuestra que hay talento de sobra…como sociedad, no podemos permitirnos el lujo de perderlo.

 

Mujer Ciencia
Mapa de colaboración por género en una  institución de I+D+i